lunes, diciembre 26, 2005

La luz


Una vez soñé. Era un sueño diferente ya que era feliz y nunca hubiese querido despertar. En él yo no caminaba, volaba sin esfuerzo alguno a diez centimetros del suelo, sin ningún temor a caer o hacerme daño ya que me sentía protegido, algo me envolvía: la luz. En aquél sueño yo había alcanzado la luz, pero no era cegadora ni esa luz del final del túnel de la que hablan los que han estado a punto de morir, era una luz muy agradable. No era el sol, era luz blanca, y se posaba sobre mi mano acariciando mis dedos. Con ella yo me sentía invulnerable, intrépido... un héroe.
Pero desperté, aún no sé cómo. Hubiese querido quedarme en ese sueño, en coma si hiciese falta, porque retornar a este mundo me ha devuelto la desconfianza y la frustración, el miedo y la desesperanza. Sé que esa luz existe en algún lugar, que debe existir, porque sé que en algún momento se posó realmente sobre mi mano, pero ahora el miedo es más fuerte que la ilusión y las esposas me atan más fuerte de lo que nunca lo hicieron las ganas de vivir.

martes, diciembre 20, 2005

El significado de la vida

Ya tuve suficiente con haber nacido una vez. Qué quieres que te diga. Yo no soy, nunca he sido, de esos que se alegran de vivir ('levantas la mirada y agradeces que estas aquí mientras yo lo trato de olvidar'), y con el paso del tiempo esa percepción acerca de la vida no ha cambiado. Siempre he tenido claro que la mayoría de la gente no quiere desprenderse de los años que fisiológicamente tenga que vivir, que cualquier recorte sería lamentable, y yo realmente respeto esas ideas y las puedo incluso llegar a comprender. Mi pensamiento es muy distinto, no creas que soy un potencial suicida, no, acepto mi vida y trato de pasarla lo mejor posible, pero no sería lamentable, ni temo, una muerte prematura. Nunca elegí venir a este mundo y considero que estar aquí no ha sido un regalo (como mucha gente piensa). Pienso, más bien, en el egosimo humano (la sociedad) que nos invita a autocomplacernos y auto-realizarnos. No creo ya en la evolución, supervivencia de la especie, los genes, lo que sea; eso, para mí, ya ha sido suplido por la sociedad, que se ha asegurado su futuro (de alguna manera). Las necesidades fisiológicas, hoy día, ya no implican procreación pero aún así seguimos la escalada. Yo me encuentro aquí porque a mis padres se les ocurrió (o no supieron frenar) tener un primer hijo, pero, seguramente, si me hubiésen preguntado antes de nacer si quería o no conocer el mundo yo hubiése rechazado la invitación (ahí está la anécdota: yo nací a los 10 meses y no a los 9 como sería lo normal; está claro que estaba mejor dentro, jejeje). Sea como fuere hoy estoy aquí, rayándome con la funcionalidad de la vida en sí, tratando de demostrarme, de alguna manera, que vale la pena vivir y que toda la mierda que nos rodea y de la que todo el mundo se queja (sólo tienes que escuchar a tu alrededor) sirve de algo. Yo lo tengo claro, igual que no moví un dedo para nacer tampoco lo moveré para morir, simplemente me dejaré llevar como hasta ahora, sin precuparme más que por encontrar un puto significado y demostrarme a mí mismo que soy gilipollas, que siempre he estado equivocado.

jueves, diciembre 15, 2005

Mi actual mierda de vida

Llevo unas semanas de puto culo, una mierda. No tengo tiempo para nada. Llego muy tarde de trabajar, cuando todo el mundo ya está durmiendo, sin poder ir a ensayar; me intento levantar pronto pero últimamente eso son las 10:30 u 11h, para nada, una ducha, prepararme la comida, comer y volver al puto curro a que griten, me tiren papeles encima de la mesa de malas maneras, aguantando la tensión insólita de los putos jefes y amargándome la vida. Yo siempre había evitado vivir para trabajar y ahora ees eso justamente lo que hago, mi vida se ha centrado en el trabajo. Ni aficiones ni tiempo para nada más, por más que yo quiera.