martes, mayo 31, 2005

Un whisky a medianoche

En realidad es más de medianoche, da igual. El día ha sido largo, duro, pero ha tenido sus buenos momentos. La lástima es que la sensación que me queda a estas horas no e demasiado buena. Me he puesto un whisky, probablemente serán dos, me he fumado un cigarro, probablemente serán también dos, y aquí estoy contando mis penas en un blog que cree para no decir nada. Creo que lo estoy consiguiendo.

Hablando de fracasos

He estado pensando, siempre estoy pensando, pero esta vez quizá lo estoy haciendo más. Son las preocupaciones, malditas. Últimamente me preocupa mi estado emocional, pero desde otra perspectiva. Siempre lo había hecho desde el lado de la inmadurez, el egocentrismo puro y duro. Esta vez lo hago ego´centricamente también, cierto, pero pensando en loo que tengo a mi alrededor, la gente, los proyectos y como me afectan, como me llenan o me secan el alma. En concreto lo que más me preocupa es mi futuro laboral, y no por el hecho de que no esté trabajando. De hecho estoy en un buen trabajo, cobrando bien, con cierta tranquilidad... el problema es que creo que yo no sirvo para este trabajo. He llegado a la conclusión de que no estoy hecho para eso; sé lo que se me da más o menos bien, sé también cuáles son mis límites. Me preocupa continuar en un trabajo en el que sé que aunque debería estar a gusto no lo estoy, no me aporta más que tensión, demasiado cansancio y sensación de estar matando lo que siempre he sido. Toda la vida me he considerado una persona con imaginación, con especial sensibilidad, sobre todo para la música y la literatura, y ahora siento que eso lo estoy perdiendo y no quiero. Me preocupa seguir así por la idea de conseguir la estabilidad y tranquilidad que necesita mi pareja o que desea mi familia para mí, en fin, lo que la sociedad siempre empuja a que tengas, porque yo siempre he sido contrario a una gran premisa: intentar estar a gusto contigo mismo, sin pensar en nada más. Claro, esa premisa no la puedo llevar a cabo, no soy un jedi que puede controlar al 100% sus sentimientos, también me preocupa la gente a mi alrededor. No sé cuál es el camino a seguir, quizá montarme una empresa de algo que me guste y que sea yo mismo mi jefe (opción muy complicada y falta de recursos), quizá dejar que mi alma vaya muriendo poco a poco hasta que me convierta en un hombre maduro que llega a casa para ver la tele tomarse una cerveza y dormir hasta el día siguiente y volver a trabajar, o yo que sé, dejarlo todo y dedicarme completamente a ser yo mismo y morirme de hambre. No estoy acostumbrado a decirlo pero necesito ayuda.

jueves, mayo 26, 2005

El fatídico día después

Al final salió bien, pero ha sido más duro. El cariño que parecía escondido afloró y, la verdad, aunque todo estaba muy claro no ha dejado de ser una caída a un pozo. Lo mejor es que hay apoyo y se podrá salir, esperemos con celedridad. En fin, hoy es un mal día, casi de luto.

martes, mayo 24, 2005

El juego del bien y del mal

Hace tiempo que se veía venir. Al final la decisión va a ser dura pero no tanto como hubiésemos podido pensar. Hay que tener claro que en la vida las persona entran y salen, unas avisan pero otras no. En este caso la entrada llevaba un contrato con la fecha de salida en blanco pero ahora ya no lo está. La lástima es que tenga que ser con malas caras, peores palabras y quién sabe qué más. En fin, ya os explicaré cómo ha ido la despedida.