jueves, febrero 15, 2007

Desconexión

Desearía coger tu mano y acariciarla, lentamente, saboreando tu piel. Nunca pude hacerlo pero siempre estuvo ahí, dentro de mi cabeza. Cualquier cosa me hace despertar, luego ya no duermo. Charlie de fondo me invita a esscribir canciones pero yo le digo que ya no valgo, si alguna vez pude valer. Para escuchar música existe ya la imaginación y yo sólo puedo ofrecer basura.
Como un jarrón de agua fría me sentó reconocer que nunca estarás ahí. Ya casi prefiero ni siquiera verte, prefiero recordarte como mi vieja amiga, bonita, preocupándose de mí. Egoista, sí, no he podido cambiar más de lo que lo he intentado, me he quedado. Las ideas inconexas rellenan los espacios interneuronales, sin ninguna ayuda se acoplan donde les place, sin temor, sin compasión. Y Charlie sigue tocando las pelotas para que siga escribiendo y pensando melodías que sólo yo acierte a comprender. Las cosas han cambiado y yo no soy tampoco un genio. Déjame en paz.