miércoles, noviembre 15, 2006

Amor de juventud

Una antigua amiga había llamado.Él se quedó extrañado, hacía demasiado tiempo que no sabía nada de ella. En otro tiempo habían sido muy buenos amigos pero aquello ya había quedado muy atrás. Se levantó de la cama y se vistió: tejanos negros limpios, camiseta negra y zapatillas de deporte también negras. Se preparó un café y repasó las noticias en el teletexto. Cuando salió de casa el sudor ya había llegado a sus manos - y ya no se marcharía - y comenzaron a bombardear su cabeza imágenes de su juventud. Había quedado en el instituto, allí donde había pasado sus mejores momentos junto a ella, y conforme iba acercándose sus pensamientos iban convirtiéndose en algo más pesado, algo que cada vez le hacía caminar más lento, eran pensamientos más enrevesados que ya no se basaban en esos viejos recuerdos que tenía sinó que afectaban a su actual estado de ánimo hasta el punto de estar planteándose si era feliz con la vida que tenía o si podía haber sido más feliz si en su momento no hubiese sido tan cobarde. Esos pensamientos le habían hecho parar, apoyándose en una farola, sin fuerzas, extenuado, casi sin poder abrir los ojos; el malestar era tan grande que empezaba a faltarle la respiración, cada vez más. Casi sin darse cuenta, casi sin hacer nada por evitarlo. había decidido que no quería tener más una vida triste y sin ilusiones, y dejó escapar la última bocanada de aire que quedaba en sus pulmones.
Mientrastanto ella estaba esperándolo. Lo había echado mucho de menos, todos aquellos años, pero ahora que había vuelto al hogar no quería dejar de intentar lo que una vez no supo agarrar con todas sus fuerzas. Tan sólo esperaba que él pensase de la misma manera.