lunes, julio 12, 2004

De cómo llegar al cielo y acabar en los infiernos...

Es cierto, no sé dónde lo escuchaba pero estoy de acuerdo, todos tenemos un sueño (algunos tienen más de uno pero bueno...). Lo normal es que cada uno luche por alcanzar sus sueños, es importante no rendirse, claro. El caso es que yo voy cumpliendo muy poquito a poco uno de mis sueños, quizá el único que me reconforta medianamente. Sé que jamás podré alcanzar el nivel que desearía por cuestiones varias que no voy a desmembrar ahora, pero gracias a un montón de gente que me ayuda a trepar realmente estoy llegando más alto de lo que en un principio (con esto me refiero a hace 10 años) me podría imaginar.
El sábado llegué a lo más alto, creo, que puedo llegar. Dudo que alguna vez me vaya mejor. Estaba en el cielo.
El lunes, sin embargo, he llegado a lo más bajo que puedo conocer. No anímicamente únicamente, en todos los sentidos.
Hoy me siento un piltrafilla, un despojo, peor aún después de saber lo alto que puedo estar. Sin saber por qué he llegado aquí, y como siempre lo escribo... hay hábitos que nunca se pierden.